Remoja la Avena: La noche anterior, coloca 4 cucharadas de avena en un recipiente, agrega 1 taza de agua y exprime el jugo de medio limón. Déjala reposar toda la noche para reducir el ácido fítico, haciendo la avena más fácil de digerir.
Enjuaga la Avena: Por la mañana, escurre y enjuaga ligeramente la avena remojada.
Muele las Semillas de Linaza: Para facilitar la digestión, muele las 2 cucharadas de linaza. Es mejor usar linaza molida, ya que el cuerpo puede absorber más fácilmente sus nutrientes.
Mezcla los Ingredientes: Agrega las 2 tazas de agua, la manzana picada, las almendras, la avena remojada, las semillas de linaza y la canela en una licuadora. Mezcla hasta obtener una textura suave.
Sirve Fresco: Vierte el batido en un vaso y disfruta de inmediato para maximizar su valor nutricional.