En una olla con agua, hierve las guayabas durante unos 6 minutos. Luego licúalas hasta obtener un puré suave.
Mientras tanto, pon la avena en la leche para que se hidrate unos 5 minutos; agrega una pizca de sal.
Lleva la mezcla de leche y avena a ebullición y añade la raja de canela.
Agrega el puré de guayaba colándolo con un tamiz o colador para que no pasen las semillas.
Añade el azúcar morena o el endulzante que prefieras.
Deja que la avena hierva suavemente unos 8 minutos (ajusta el tiempo según la textura que te guste).
Sirve caliente o fría (sí, ¡fría también es deliciosa!). Decora con las nueces si quieres un toque crujiente.