Hierve la pechuga de pollo con el tallo de apio, 1/4 de cebolla, 1 cucharadita de sal y 1 diente de ajo durante 15 minutos. Deja que se enfríe y desmenúzalo.
Asa los 7 chiles poblanos hasta que su piel se queme ligeramente. Colócalos en una bolsa de plástico para que suden y luego retira la piel, semillas y tallos.
Coloca 4 chiles poblanos en una licuadora con 1/2 paquete de queso crema, 1 diente de ajo, 1/2 taza de crema, un puñado pequeño de cilantro, 1 cucharadita de sal y 1 cucharada de consomé de pollo. Licúa hasta obtener una salsa cremosa y uniforme.
En una sartén grande, calienta un poco de aceite y fríe la 1/2 cebolla en rodajas hasta que se vuelva transparente. Agrega 2 dientes de ajo picados y los 3 chiles poblanos restantes, cortados en tiras. Añade una lata de granos de elote y, por último, el pollo desmenuzado junto con la salsa de poblano. Cocina por 3 minutos sin dejar que hierva.
Calienta aceite en una sartén y fríe las tortillas de maíz hasta que estén doradas y crujientes. Escúrrelas sobre toallas de papel para quitar el exceso de grasa.
En un molde para hornear, coloca una capa de tortillas fritas en el fondo. Agrega una capa de relleno de pollo y salsa de poblano, seguida de queso Chihuahua rallado. Repite el proceso hasta llenar el molde, terminando con una capa de tortillas, salsa y más queso.
Precalienta el horno a 350°F (180°C). Cubre el molde con papel aluminio y hornea durante 45 minutos.
Espera al menos 10 minutos antes de cortar y sirve.